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Monólogo para una Amiga


Imagen de un hombre solitario caminando a lo lejos mientras una bandada de aves vuelan en un cielo oscuro y lleno de grises nubes.


Hoy no es un día como todos los días.

Hoy es un día distinto.
Hoy debo hablar contigo.
Debo decirte lo que mi corazón guarda.
Debo mostrarte lo que en él hay.
Por eso te hablo con el corazón en la mano.
No puedo seguir callando mi remordimiento.
He conversado con mi conciencia y ella me ha orientado.
Me ha hecho ver la realidad.
Me ha gritado en mi cara mi ceguera, mi estupidez.
Y te digo todo esto porque creo que debo hacerlo
Debo enmendarme,  ¿cierto?
Siempre has estado a mi lado
Cuidándome
Velando por mí
Sufriendo en silencio por mis locuras
Callando tu rabia para no hacerme daño.
Pero yo he estado ciego, sordo.
Nunca escuché tu corazón.
No me extrañaría que me odiaras.
Sin embargo no lo haces... No...
Eres muy especial.
Eres tierna, dulce.
Eres mi amiga.
Yo lo único que he hecho, en cambio
Es hacerte sufrir.
¡Perdóname, por favor!
No estaría tranquilo sabiendo que sufres en silencio.
Que guardas dolor en tu pecho.
No soy digno de ser tu amigo.
No soy digno de las caricias que me dedicas  
No soy digno ni de tu cariño ni de tu confianza.
… Sé que cometo tonterías, a veces.
Y tú me regañas para que no siga cayendo en lo mismo.
Y en ocasiones, ni siquiera me dices nada para no incomodarme
Pero lloras cuando te respondo con soberbia.
Lloras cuando te doy la espalda
Sin escucharte
Sin hacerte ningún caso.
Lloras, no porque haga caso omiso a tus sabias palabras
No… tú lloras porque sabes que yo volveré a ti, hundido
Derrotado, golpeado por imprudente.
Lloras porque sabes que me haré daño
Que sufriré por los golpes.
Y siempre que me ahogo en el lodo de la intransigencia.
Tú me recoges.
Me curas, me cuidas
Me alimentas
Me levantas.
Me das lo mejor de ti  sin esperar nada, solo ufanía y ternura
Me brindas tu esencia
Me vuelves a la vida.
Y yo, una vez recuperado gracias a ti, vuelvo a mis andadas.
No respeto tu dolor
Tu preocupación.

No te merezco.

Realmente no soy merecedor de tus cuidados ni de tu afecto.
Y siempre que necesito llorar
Que alguien me escuche
Tú estás ahí.
En cambio yo…
Nunca te pregunto nada
ni siquiera como estás.
¡Dios, qué egoísta soy!

. Me preocupo solamente por mí.
Tengo una desazón muy grande por dentro
Porque aún me pregunto si llevo algo dentro del pecho.
Me pregunto... «¿será que no tengo corazón?»
Pero el solo intuir la respuesta me aterra...
Y si es que acaso algo queda
Tan solo un poquito
Trataré de usarlo al máximo,
Ahora...
Sé que no soy buena compañía.
Que no le intereso a nadie
Solo a ti.
Pero no quiero hacerte ningún daño más.
Y como sé que a la final solo te causo llantos
Preocupación
Sufrimientos.
He decidido apartarme de tu vida…
Por favor, no llores
No lo hagas, no vale la pena.
No lo merezco.
Fíjate, seguramente ya te estoy provocando otra pena.
Pero te prometo que esta será la última lágrima que derrames por mi culpa.
Ya no te ocasionaré más molestias.

Me llevaré tu recuerdo conmigo.
Y me acompañará siempre.
Será mi talismán, mi amuleto.
Siempre quisiste el bien para mí.
Tú me enseñaste a perdonar, a querer.
Tú me enseñaste a cultivar la generosidad.
Y el único pago que puedo darte por todo
Es mi eterno agradecimiento.

Doy infinitas gracias al Creador
Que me permitió tenerte a mi lado.
Pero yo no supe aprovechar tu maravillosa compañía.
No supe apreciar tu amistad sincera.
Ahora ya es tarde para mí.
Pero rezaré por ti,
Para que todas las bendiciones te cubran
Porque tú eres la bendición misma.
¡Que el cielo te proteja siempre!
Me voy  y como sé que no puedo despedirme de ti
Como sé que no puedo mirar esos bellos ojos  llenos de nobleza
Y de amor
Te escribo estas líneas.
Perdóname, por favor
Pero en las actuales circunstancias de tu vida
pienso que no soy más que un estorbo.
Y mi muestra franca de amistad para ti,
Tal vez la única
Será dejarte libre de pesares
Libre de mí.
Sé que lo superarás, eres fuerte.
Pero antes de finalizar quiero que sepas algo:

Te quiero...

Te extrañaré muchísimo.

Me voy con un vacío en el pecho.

¡Gracias por todo, dulce amiga!

¡Adiós...! 


Monólogo a una Amiga - CC by-nc-nd 4.0 - A. Gaudionlux